Mandarinas

06.11.2019

La mandarina es el fruto del mandarino, árbol que pertenece a la familia de las Rutáceas, con características similares al naranjo, aunque más pequeño y delicado. Esta familia comprende más de 1.600 especies. Además, el género botánico Citrus, que incluye a esta fruta, es el más importante de la familia y consta de unas 20 especies con frutos comestibles, todos ellos muy abundantes en vitamina C, flavonoides y aceites esenciales. Los frutos, llamados hespérides, tienen la particularidad de que su pulpa está formada por numerosas vesículas llenas de jugo. La mandarina se considera como el cítrico más afín a la naranja. Su pequeño tamaño, su sabor más aromático y la facilidad de quitar su piel, hacen de esta fruta una de las más apreciadas.

La mandarina es una rica fuente de vitamina A, vitamina C, vitamina B1 y B2, bioflavonoides (como el nobiletin), folato (similar al ácido fólico) y sales minerales, como el potasio, el calcio, el fósforo y el magnesio. La fruta entera puede ser aprovechada, ya que su corteza y hoja también son muy ricas en nutrientes.

Aunque las variedades tempranas y tardías se recolectan en abril y en octubre, la temporada de recolección y mejor época de consumo de la mandarina se produce de noviembre a marzo, lo que significa que ¡estamos en plena temporada de mandarinas!

La mandarina es ideal para consumir después de hacer ejercicio ya que sus nutrientes, principalmente el potasio y la vitamina C ayudan a hidratar el cuerpo o energizarlo luego de la actividad física o un día largo de trabajo.